Eallece Rafelo Peña: enlutece al pueblo de Mao y los Galleros del País

El fallecimiento del agrimensor de profesión y propietario de la gallera Alfonso Peña enlutece a Mao, Valverde, la región noroeste, el país dominicano y parte del mundo, por sus buenas relaciones y lucha democrática en favor de la nación y la soberanía.

Quienes conocimos a Rafelo Peña, sabemos de su forma humanitaria, humildad y sencillez, cómo se relacionaba con los niños de su entorno, a la 27 de febrero, Duarte, Talanquera, y muy especialmente la famosa esquina (Minerva), donde casi todas las noches nos parábamos a hablar de las escuelas, de política y de la difícil situación que atravesábamos los jóvenes.

Hablar de Rafelo Peñas es hablar del Dr. Leonardo Tejada, Calucho Tejada, Federico Tejada, Mini, Federico, Mililo Chilote, Cleante, Chicho, Tato, Nico, y sus demás hermanos y hermanas; es hablar también de Leli Núñez, Alberto Núñez, Orlandito Cortés, Aníbal y Juanito Cortés y demás familiares. Es también hablar de Rafael Peña, de una infancia, una juventud y una adultez que siempre estuvo amparada en el bien, la lucha social y el trabajo, característica que fue todo el trayecto de su vida hasta ayer, que a sabiendas de su muerte, aunque murió con la serenidad y solemnidad que definen a un hombre honesto y trabajador.

Rafeo curioso en su quehacer político maeño, siempre vivió en el trajín fundamentalmente de la democracia y el bien común hacia los demás, caracterizado por ser un hombre franco y pulcro cuando señalaba un objetivo; tan es así que nunca se opuso a las ideas del otro; al contrario, las fortalecía sin tener que dañar sus principios. Fue diáfano y pulcro hasta el día de su triste despedida, como el día de ayer.

Que descanse en paz y que Dios te dé lo mejor del mundo que no conocemos desde aquí, pero que desde allá tú podrás conocer y aprender las enseñanzas del Señor como una gracia de Dios. Que Dios acoja en su santo seno la paz que te pondrá a un lado del Señor Jesucristo. Con mucho respeto y admiración, tus amigos del barrio. Hasta mañana, si Dios lo permite......

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *