fuente: Al Momento.net
JERUSALÉN, 30 Nov. (EUROPA PRESS) – El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha solicitado formalmente al presidente del país, Isaac Herzog, que emita una orden de clemencia y le exima definitivamente de cualquier responsabilidad en el juicio por corrupción al que está siendo sometido el jefe del Gobierno israelí.
En su misiva, Netanyahu explica que, a pesar de su interés personal en «llevar a buen término» el proceso judicial al que está siendo sometido, el procedimiento está causando tal inestabilidad que no ve más solución que acelerar su conclusión para «reducir la tensión en el debate que se ha suscitado en torno al mismo».
«Por lo tanto, y a pesar de mi interés personal en demostrar mi inocencia hasta mi completa absolución, creo que el interés público dicta lo contrario», ha explicado el primer ministro israelí.
«Por mi responsabilidad pública, como primer ministro, de intentar lograr la reconciliación entre las partes del pueblo, no me cabe duda de que la conclusión del juicio ayudará a reducir la tensión en el debate que se ha suscitado en torno al mismo», ha aseverado antes de esgrimir una vez más el conflicto en Gaza como motivo prioritario de su petición.
«Ante los desafíos de seguridad y las oportunidades políticas que enfrenta actualmente el Estado de Israel, me comprometo a hacer todo lo posible para sanar las divisiones, lograr la unidad del pueblo y restaurar la confianza en los sistemas del Estado, y espero que todos los poderes del Estado hagan lo mismo», ha indicado.
TRES CAUSAS POR UNA BATERÍA DE DELITOS
El primer ministro está señalado en tres causas por una batería de delitos, entre ellos el de fraude o aceptación de sobornos, si bien ha denunciado que todo forma parte de una persecución política. De hecho, logró volver al poder para un sexto mandato ya con los procesos abiertos, a finales de 2022.
Entre las acusaciones en su contra se encuentra el uso indebido de poder para presionar a los medios de comunicación y que difundan información favorable al Gobierno. Uno de los casos se remonta al año 2000, cuando trató supuestamente de llegar a un acuerdo con el diario ‘Yedioth Aharonot’ para que hablara de forma positiva de su administración a cambio de impulsar una legislación que perjudicara a su principal competencia, el diario ‘Israel Hayom’.
Desde el estallido de la guerra de Gaza, Netanyahu ha lamentado que el proceso en su contra ha sido un lastre que le ha impedido ejecutar con normalidad su tarea. El primer ministro ha presentado numerosas peticiones de aplazamiento en sus comparecencias ante el tribunal, citando cuestiones de salud, seguridad o visitas diplomáticas.
