2-1-2025
Fuente: El Nacional
Asesinatos, secuestros, robos, homicidios, violaciones sexuales y desapariciones de personas son algunas de las «terribles» manifestaciones de la violencia que azotan el territorio dominicano.

El prestigioso psiquiatra Mella, expresidente del Colegio Médico Dominicano (CMD), afirmó que, ante esta situación, “la Policía y los organismos represivos no parecen dar abasto; muchas veces huyen y hay barrios donde no pueden entrar”.
Agregó que, de seguir en esa tendencia, el país se encamina por “derroteros inconfesables”.
El sociólogo Celedonio Jiménez, exdirector de la Escuela de Sociología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), señaló que la pobreza, los bajos salarios y el desempleo son factores determinantes que inciden en el incremento de la violencia en el país.

“Es necesaria una concientización de los vecindarios, que los profesores en las escuelas capaciten a sus alumnos en técnicas de no violencia y que se reduzca la cantidad de jóvenes que ni estudian ni trabajan”, indicó.
Indicó, además, que la debilidad del sistema judicial dominicano “empuja a que muchas personas respondan con violencia frente a diferentes situaciones”.
Por su parte, el destacado psiquiatra de niños, niñas y adolescentes, Ortega, afirmó que en la República Dominicana “estamos viendo la normalización de la violencia, no solo por parte de la población, sino también de las autoridades”.
De su lado, el presidente del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), Lacen Custodio, sostuvo que existe un “deterioro de la salud integral del ser humano, lo que provoca una violencia generalizada entre todos los sectores”.
Precisó que la raíz de estos males es la “desintegración familiar, que está llevando a un desbordamiento social y a una inestabilidad de la paz y la tranquilidad. La familia es el ente de todas las transformaciones”.

Un apunte
Consternación
La semana pasada, en una comunidad de San Francisco de Macorís, la joven Ankelsy Valerio de Jesús, de 22 años de edad, asesinó de cuatro disparos a su hermana, Anelsy Ceballos de Jesús, de 13 años, en un trágico hecho de violencia intrafamiliar.
También la semana pasada, el teniente coronel Samuel Elías Céspedes Valdez, de 43 años de edad, asesinó a su pareja, Yalibes Díaz Valenzuela, de 23 años.
A finales de este año, la sociedad dominicana reaccionó consternada por la desaparición de la niña Brianna Genao, de tres años de edad, en Puerto Plata. Desde entonces, han resultado infructuosos todos los esfuerzos realizados para localizar a la infante.
