Leonel y Danilo: La historia los une, pero discrepancia antagónica los separa
Las diferencias entre ambos líderes se profundizaron con la división del PLD en 2019
¿Sería posible que Leonel Fernández y Danilo Medina se reconcilien? Dice un dicho que nada es imposible.
El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y la Fuerza del Pueblo (FP) tienen algo en común: el segundo surge de dirigentes del primero, luego de la división producida en el 2019, cuando expresidente Fernández decide forma tienda aparte.
Pese a los esfuerzos y el interés de grupos de ambos bandos para que esas organizaciones se vinculen de manera electoral, algo más poderoso que esa voluntad se impone: las diferencias antagónicas entre Fernández y Medina.
Para algunos que los conocen, existe un factor que pesa más que cualquier estrategia y gestiones electorales: sus egos.
Esas discrepancias comenzaron, al menos públicamente, hace 19 años, cuando el entonces presidente Fernández decide buscar la reelección en las elecciones del 2008.
En ese momento, lo que había iniciado como una gran amistad mutó en una rivalidad que parece irreconciliable entre los presidentes de la FP, Leonel Fernández y del PLD, Danilo Medina.
Cuando el primero gana por primera vez el poder en 1996, al igual que a su retorno en el 2004, Medina era el secretario de la Presidencia.
Según se cuenta que entre los dos existía un supuesto acuerdo donde el mandatario apoyaría la candidatura de Danilo en el 2008, sin embargo, Ferñandez decidió reelegirse.
En el proceso interno, como era de esperarse, Fernández, a la sazón principal líder del PLD, derrotó a Medina, quien en un discurso la noche de la votación aseguró que el Estado lo había “vencido”, lo que generó un distanciamiento de años.
No fue hasta el 2012, cuando Fernández, impedido de aspirar nuevamente, se reconcilia con Medina, el más potable aspirante presidencial peledeísta, quien logró ganar con el 52 % de los votos..
En el 2015 otro punto de quiebre de la relación comenzó a resurgir ese año debido a que Medina inició el proceso de modificar la Constitución para poder reelegirse, imponiéndose sobre los deseos de Fernández que aspiraba a la candidatura presidencial peledeísta para las elecciones de 2016..
Anteriormente a eso, se hablaba de que el Gobierno de Medina trajo al país desde Estados Unidos al narcotraficante Quirino Ernesto Paulino Castillo, quien públicamente exigió a Fernández el pago de una supuesta "deuda pendiente".
Ahí, las tensiones por el control de la estructura partidaria y aspiraciones presidenciales empezaron a socavar una confianza construida durante décadas de labor política conjunta.
División
La inflexión se acentuó en el 2019. Luego de una frustrada pretensión de reforma constitucional para buscar un tercer mandato, el danilismo maniobró para imponer a Gonzalo Castillo, como candidato en las primarias peledeístas al ganarle a Fernández , quien alegó fraude en el proceso de escogencia interna.
Tras esas accidentadas primarias, Fernández decidió abandonar las filas del PLD para fundar la Fuerza del Pueblo.
Ese rompimiento no solo dividió a la militancia, sino que marcó el inicio de una “guerra fría” entre las dos facciones más importantes del boschismo.
Fuente El Nacional